La Ceiba

LA CEIBA, POCHOTA O BONGA EN LA COSMOGONÍA DE LOS PUEBLOS

Llega el 2 de Noviembre y todo el pueblo se volcará en el panteón municipal de Putla Villa de Guerrero, Oaxaca, para velar a sus seres queridos que han partido “Al más allá”; con el sentimiento que embarga por recordar lo que se quiere y que en este caso está enterrado. Todas las miradas siempre estarán puestas hacia abajo y no tendrá tiempo de alzarlas para contemplar los árboles que en nuestro panteón dan sombra a los muertos. Estos árboles son los que conocemos como pochotas o ceibas y que en la costa se conocen como bongas. Las ceibas de nuestro panteón se encuentran llenas de maleza y plantas parásitas, que han ocasionado que algunas de sus ramas se sequen y se vayan deteriorando; en varias ocasiones se ha invitado a los biólogos putlecos para que hagan algo por su rescate; sin embargo solo ha habido oídos sordos. La importancia de estos árboles, por su historia, su tradición y su significado, debe comprometernos a cuidarlos y conservarlos, pues en el pensamiento mágico de las naciones: mixteca, zapoteca y maya, los consideraba árboles sagrados, que eran sembrados en el espacio donde iban a fundar su nuevo pueblo y hacer sus asentamientos humanos entorno de la pochota o ceiba; este es el motivo por lo que encontramos pueblos en la actualidad que tienen en el centro que sus asentamientos este árbol entre ellos Pinotepa de Don Luis, San Pedro Jicayan, San Miguel Tlacamama, Santa María Zacatepec por mencionar algunos.

Nuestro pueblo nos obliga a pensar por la localización donde se encuentra estas ceibas que allí estuvo el Putla prehispánico, que al abandonar el espacio donde hoy es San Juan Lagunas emigro a este lugar motivado por las epidemias causadas por la presencia de los españoles el pensamiento cosmogónico del mundo indígena dio un calificativo sacro a estas pochotas que crecieron en el corazón o centro de los pueblos y que los protegían de malas vibras y situaciones funestas.

La escritora Chiapaneca Rosario Castellanos sintetiza en el siguiente poema la importancia de este árbol enigmático en la vida de los pueblos.

Al árbol que hay en medio de los pueblos

Por caminos de hormigas

traje el pie de regreso

hasta este corazón de alto follaje trémulo.

Ceiba que disemina

mi raza entre los vientos,

sombra en la que se amaron mis abuelos.

Bajo tus ramas deja

que mi canto se acueste.

Padre de tantas voces,

protégeme

Putla Villa de Guerrero ubicado en la ruta de la independencia, hospedó bajo las frondas de éstos árboles al generalísimo Don José María Morelos y Pavón en el año de 1813 en su paso para Acapulco en ese lugar donde se encontraba el pueblo que hoy es el panteón municipal y se levanta en su honor un humilde obelisco para recordar su estancia.

Algunos pueblos de la nación maya acostumbraban en días de muertos colgar en las ramas de las ceibas: tamales, frutas, dulces, pan y variados alimentos.

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